Control parental

En "Guía para familias sobre redes sociales, videojuegos y control parental", entendemos las preocupaciones que los padres tienen sobre el uso que hacen sus hijos de las redes sociales y los videojuegos. Esta guía está diseñada para ofrecerles las herramientas y el conocimiento necesarios para poder navegar en este complejo mundo digital con confianza.

¿Qué es el control parental?

El control parental es un conjunto de herramientas, funciones y medidas tecnológicas diseñadas para ayudar a las familias a supervisar, limitar y gestionar el uso que los menores hacen de dispositivos digitales y de Internet. Estas herramientas permiten restringir el acceso a determinados contenidos, aplicaciones o actividades en línea con el fin de proteger a niños y adolescentes y fomentar un uso seguro y responsable de las nuevas tecnologías.

 

Por lo tanto, el control parental actúa como un sistema de apoyo para las familias, permitiendo el establecimiento de límites y la supervisión de la actividad digital de los menores. Gracias al control parental se facilitan acciones como: controlar qué páginas web visitan, qué aplicaciones utilizan o cuánto tiempo pasan utilizando dispositivos como móviles, ordenadores o tablets. De esta manera, los padres pueden acompañar a sus hijos e hijas en su proceso de aprendizaje digital y ayudándolos a desenvolverse de forma segura en Internet.

 

Estas herramientas suelen incluir diferentes funciones, como el filtrado o bloqueo de contenidos inapropiados, el establecimiento de límites de tiempo de uso de los dispositivos, la supervisión del historial de navegación o la restricción del acceso a determinadas aplicaciones o páginas web. También pueden evitar que los menores realicen compras en línea o que entren en contacto con personas desconocidas a través de Internet.

 

Además, el control parental contribuye a prevenir riesgos presentes en el entorno digital, como la exposición a contenidos violentos o inadecuados, el ciberacoso o el contacto con desconocidos. Sin embargo, estas herramientas no sustituyen la educación digital ni el acompañamiento de las familias, sino que se tratan de un complemento para facilitar hábitos tecnológicos responsables .

 

Para finalizar, el control parental busca ayudar a crear un entorno digital más seguro mientras los menores aprenden a utilizar la tecnología de manera adecuada, permitiendo a los padres conocer la actividad de los dispositivos de sus hijos e hijas.

Herramientas

Las herramientas de control parental son funciones que ayudan a las familias en la supervisión y limitación del uso que hacen los menores de Internet y de los dispositivos digitales. Estas herramientas permiten establecer diferentes medidas de protección para que los niños y niñas naveguen por la red de la manera más segura mientras aprender a usar la tecnología. En el anterior apartado se mencionan algunas de las herramientas fundamentales presentes en el control parental y a continuación se explicarán brevemente:

 

Una de ellas es el filtrado de contenidos, se basa en bloquear el acceso a páginas web o contenidos inapropiados para la edad de los menores, como aquellos relacionados con violencia, pornografía u otros materiales no adecuados. De esta manera, se evita que los niños accedan a información que podría resultar perjudicial para ellos.

 

Otra de las herramientas fundamentales es el control del tiempo de uso, esta permite establecer límites de tiempo para utilizar dispositivos o navegar por Internet. Algunos sistemas pueden emitir avisos y otros incluso pueden interrumpir el acceso cuando se supera el tiempo establecido. Gracias a estos sistemas, se ayuda a fomentar hábitos digitales saludables, evitando un uso excesivo de las pantallas.

 

El seguimiento o supervisión de la actividad es otra herramienta importante del control parental. Esta función permite generar informes sobre la actividad que realizan los menores en Internet, como el historial de navegación, incluyendo las búsquedas realizadas y los contenidos multimedia que han visto, ayudando a las familias a conocer cómo sus hijos utilizan la tecnología. También se destaca la opción de la geolocalización, con esta herramienta se permite conocer la ubicación del dispositivo que utiliza el menor y el recorrido que ha realizado anteriormente. Esta herramienta puede ser útil para mejorar la seguridad del menor.

 

Por último, algunos controles parentales incluyen la protección de la configuración, es una herramienta muy útil ya que evita que los menores modifiquen o desactiven los ajustes del control parental sin el permiso de los adultos responsables. De este modo, se garantiza que las medidas de seguridad establecidas continúen funcionando sin ninguna intromisión.

Opciones

Cuando se habla de opciones de control parental es necesario hablar de los sistemas operativos (SO) de los dispositivos digitales. Los SO incorporan opciones de control parental que permiten a las familias configurar diferentes medidas de seguridad directamente desde los ajustes del dispositivo. Estas opciones están integradas en el propio sistema, por lo que no es necesario instalar programas adicionales, ya que forman parte de la configuración del propio dispositivo o del servicio que se utiliza. Algunos ejemplos de sistemas operativos con control parental son: Android, Samsung, LG, Control familiar Microsoft, Playstation, XBOX, Nintendo Switch…

 

Además de las opciones integradas en los sistemas operativos, existen aplicaciones específicas de control parental que puedes instalarse en móviles, tablets u ordenadores para supervisar y gestionar la actividad digital de los menores. Estas aplicaciones permiten a las familias controlar diferentes aspectos del uso de los dispositivo, como el tiempo de uso, las aplicaciones instaladas o los contenidos a los que acceden sus hijos e hijas. A continuación se muestran algunos ejemplos:

    Qustodio

    Es una aplicación de control parental que permite supervisar la actividad que realizan los menores en sus dispositivos. Entre sus funciones se encuentran el control del tiempo de uso del dispositivo, la supervisión de las páginas web visitadas y la gestión de las aplicaciones que utilizan los menores. También permite recibir información sobre la actividad digital para que los adultos puedan conocer cómo utilizan Internet sus hijos.

    Norton Family

    Es otra aplicación de control parental que posibilita la supervisión del uso que los menores hacen de Internet y de los dispositivos digitales. Esta aplicación monitoriza la actividad en línea, gestiona el tiempo de uso de los dispositivos, así como también bloquea o filtra contenidos web inapropiados para los más pequeños.

    Kaspersky Safe Kids

    Se trata de una aplicación que ofrece diferentes funciones para mejorar la seguridad digital de los menores. Entre sus opciones se encuentran el control del acceso a páginas web, la gestión del tiempo de uso de los dispositivos y la supervisión de la actividad que realizan los menores en Internet. También puede ofrecer información sobre la actividad digital para ayudar a las familias a acompañar a los menores en el uso de la tecnología.

    Family Link (Google)

    Es una aplicación desarrollada por Google que permite a las familias supervisar el uso que sus hijos e hijas hacen de dispositivos Android. A través de esta herramienta es posible gestionar las aplicaciones que se descargan, establecer límites de tiempo de uso del dispositivo y supervisar la actividad digital del menor.

    Estrategias educativas en casa

    El control parental no debe entenderse únicamente como un sistema tecnológico para controlar la actividad digital de los menores, sino como una herramienta educativa que debe utilizarse dentro de una estrategia familiar de acompañamiento digital. Es decir, esta herramienta debe ir acompañada de una educación digital por parte de los padres, mantener una comunicación dialogada con los menores y marcar unas normas claras sobre la utilización de dispositivos en el hogar.

     

    Una de las principales estrategias educativas consiste en mantener una conversación con los hijos e hijas sobre el uso de Internet y explicarles las normas de utilización de los dispositivos. Las familias deben establecer acuerdos sobre cuándo y cómo se utilizan todo tipo de dispositivos ya sea móvil, tablet, ordenador, Playstation… También se deben establecer qué tipo de contenidos son adecuados para los menores. Esta conversación ayuda a que comprendan el motivo de las normas y desarrollen una actitud más responsable en el entorno digital.

     

    Otra estrategia es el acompañamiento y supervisión del uso de la tecnología, especialmente cuando los menores comienzan a utilizar Internet o redes sociales, interesándose por las páginas web que visitan, las aplicaciones que utilizan o las actividades que realizan en línea. El control parental puede ayudar en esta supervisión pero siempre debe complementarse con la presencia y la orientación de los adultos. 

     

    También es importante explicar a los menores la existencia de herramientas de control parental instaladas en los dispositivos. En lugar de utilizarlas de manera oculta, el resultado es más positivo cuando los niños saben que estas herramientas están activadas para protegerlos y ayudarlos a navegar en Internet con mayor seguridad. Gracias a esto, se fomenta la confianza y se evita que los menores perciban el control parental como una forma de vigilancia excesiva.

     

    Además, una estrategia educativa clave es combinar las herramientas tecnológicas con la educación digital fomentada por los padres. Esta estrategia enseña a los más pequeños a utilizar Internet de forma crítica, respetuosa y segura y los ayuda a identificar riesgos como contenidos inapropiados, contactos con desconocidos o situaciones de ciberacoso.

     

    Por lo que el control parental adquirido por los dispositivos tecnológicos no debe formar la totalidad de la seguridad digital para menores sino una parte. La ciberseguridad constituye tanto las herramientas digitales (programas de control parental) como la educación digital en familia.